Somos presos de nuestros propios miedos incluso
cuando tenemos la sensación de estar terriblemente enamorados. Lo lamentable,
es que no sabemos que todo lo que empieza tiene que acabar. Son tantas las
veces que hemos tenido miedo de perder a alguien, que no nos damos cuenta que
cuando alguien se va es para darle lugar a otra persona mejor, a otra persona
que nos puede hacer mucho más feliz y pasajera la vida. Nosotros simplemente
nos aferramos a que si perdemos a esa persona, ya nada será igual que antes, no
entendemos otro caso. Simplemente debemos de entender y comprender que la vida
sigue y que lo que está hecho para ti, por muchas veces que tienda a irse
siempre vuelve. Si perdiste a alguien que fue importante para ti, sin tu
haberlo echado de tu vida, no es motivo de preocupación, ya que el que se fue
sin ser echado, vuelve sin ser llamado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario